"In brightest day, in blackest night, no evil shall escape my sight, let those who worship evil’s might, beware my power Green Lantern’s light!"



Los enemigos de la libertad y la democracia siempre estarán al acecho. Sólo existen para acabar con tu vida. Odian lo que representas, pisotean tus ideales, conspiran en las sombras...
...te disparan a quemarropa
Steve Rogers alias Capitán América: Descanse en paz.
Seguro que alguno pensaba que iba a hablar de esto, y eso he hecho, he recordado una historia muy antigua del genial Steranko que contaba lo que ahora es una gran noticia... Y es que Rafael Marín tiene toda la razón en este post.
El dibujante Stephen Bissette, ayudado en las tintas por John Tottleben, crea una atmósfera inquietante y terrorífica. Magistrales son todos los recursos narrativos empleados por este excepcional dibujante. Hay páginas que han quedado grabadas en mi retina y de las que uno no puede olvidarse, y eso que leí por primera vez este cómic hace muchos años en la revista Dossier Negro. Pocos cómics me han marcado como éste, pocos son los casos en los que puedo recordar una lectura que me dejara un poso tan inolvidable, y Lección de Anatomía es uno de ellos.
Y es que Moore describe el terror existencial sobre el conocimiento de que la existencia, la conciencia de uno mismo puede ser falsa, y que en realidad podemos ser el anhelo de otra forma de vida que sueña con ser humana. Ese convencimiento provoca en el monstruo el vacío existencial que se resuelve mediante al asesinato, mediante la muerte. Alan Moore ejecuta una de las cabriolas más arriesgadas que se han realizado en el comic book americano. Así, mata literalmente al personaje, para resucitarlo con un sentido totalmente diferente, pero respetando a su vez el espíritu de la creación de Len Wein Y Bernie Wrightson.


