En el Diario de Córdoba aparece la siguiente noticia relacionada con el mundo del cómic. Ayer el Grupo Parlamentario Socialista presentó una proposición no de ley para que el Gobierno, a través del Ministerio de Cultura, cree un premio nacional dedicado al cómic, por considerarlo una "forma de expresión artística y un nuevo lenguaje con gran poder de comunicación".
Así, en la noticia aparecida en la sección de cultura del Diario de Córdoba se dice:
Con más de cien años de historia, el cómic ha llegado a ser considerado "un producto cultural propio de la modernidad industrial creador de una nueva estética" y a ser calificado como el "noveno arte", tal y como destacan representantes del grupo parlamentario.
Para el PSOE, "el cómic en España cuenta con excelentes creadores de reconocido prestigio internacional", por lo que considera "deseable" que "estos creadores vieran recompensado su trabajo".
Ojalá esta iniciativa llegue a buen puerto, y sirva para ese reconocimiento social y cultural que merece el cómic y que necesitan los artistas españoles que trabajan en este medio.
martes, 14 de marzo de 2006
viernes, 10 de marzo de 2006
El perfil del lector/a de cómics

Como es viernes, sigamos con las lecciones de Marketing aplicado al cómic. Una gran pregunta que se hacen las editoriales es saber quién coño es el lector/a de cómics de este país, por eso muchas veces realizan encuestas preguntándonos cosas sobre nuestra edad, sexo, estudios, etc…. Como toda empresa, las editoriales tratan de conocer cómo es el comprador de sus productos para ofrecerle los productos que satisfagan su necesidad. Yo no he realizado tal encuesta, y además no tengo ningún interés científico en saber cómo es el lector de cómics, pero sí que desde un punto de vista sociológico me pregunto muchas veces que tenemos en común ese colectivo de bichos raros que leemos cómics. Una cosa está clara, y es que no somos un colectivo mayoritario. De hecho somos un colectivo al que se nos califica de frikis, por que tenemos una afición que es más bien rarita. En el entorno que os movéis, sea de estudios, laboral o profesional seguro que no tenéis a nadie con el que compartir este vicio. Hay que irse a la tienda especializada, o al grupo de amigotes frikis de toda la vida o meterse en blogs para hablar del último de Lobezno, o de la etapa de Grant Morrison en Animal Man, o de qué cojonudos son los dibujos de Gary Frank por decir algo.
Si analizamos el target al que se dirigen los cómics y realizamos la segmentación conveniente, yo creo que el perfil mayoritario del lector/a de cómics es el siguiente:
Edad: De 22 a 28 años
Sexo: Masculino
Estudios: Universitario
Trabajo: Estudiante
Capacidad adquisitiva: Media-Baja
Zona geográfica: Grandes ciudades
Gustos: Cine, Internet, series de televisión americanas, literatura fantástica y de ciencia ficción.
Como podemos observar el tipo es demasiado general, además se escapan otros segmentos que no están incluidos: niños, adolescentes, cuarentones nostálgicos, chicas otaku, etc…
Por lo que el lector/a de cómics nos empieza a parecer algo más diverso de los que pensamos en un principio, además si hacemos un estudio más pormenorizado podremos observar que hay diferentes familias que discuten y polemizan entre sí: los pijameros, los frikis, los otakus, los gafapastas, los nostágicos, buff…
Muy complicado para las editoriales; quizá por eso diversifican tanto en estilos, géneros, formatos, etc…, porque el lector/a de cómics está cada vez más segmentado.
FIN DE LA LECCIÓN
miércoles, 8 de marzo de 2006
Stardust de Neil Gaiman al cine

La novela gráfica Stardust escrita por el gran Neil Gaiman y magníficamente ilustrada por Charles Vess va a ser llevada al cine. El director será Matthew Vaughn, y los famosos actores Michelle Pfeiffer y Robert De Niro formarán parte del reparto de la película que se rodará en Gran Bretaña e Islandia según informaciones de la revista Variety.
Para quien no recuerde esta obra, se publicó en el año 1.997 en el sello Vértigo de la DC en cuatro tomos, siendo en realidad una novela iustrada. Relata las aventuras de Tristan Thorn, un un semielfo de Muro, que para conseguir el amor de su dama debe encontrar una estrella que cayó una noche. Para ello deberá internarse en Faerie donde se las verá con hadas, brujas, animales parlantes y demás personajes fantásticos. Las ilustraciones de Charles Vess eran una auténtica maravilla y constituyen un buen punto de partida visual para la adaptación cinematográfica.
Esperemos que la película sepa reflejar la poesía, la magia y la fantasía de esta pequeña joya.
martes, 7 de marzo de 2006
Mi tebeoteca: Cages de Dave McKean



Cages es sin lugar a dudas una obra maestra de Dave Mckean, donde nos demuestra que no sólo es un excepcional ilustrador sino que también es un magnífico autor de cómics. En 1998 publicó esta novela gráfica en la que abandona todos los efectos góticos a los que nos tenía acostumbrados con las portadas de Sandman y utiliza una técnica mucho más simple en la que no emplea más de dos colores por página. En Cages, McKean realiza una reflexión muy personal sobre la vida y el arte. Es muy difícil analizar esta compleja obra y más después de haberla leído hace ya hace varios años, pero la sensación y el recuerdo que guardo de ella es la de haber leído algo único y asombroso. La forma de contarnos la historia es una mecla entre lo realista y lo abstracto, entre lo cotidiano y lo alegórico. En definitiva es un cómic en el que McKean nos habla de gente que vive en un edificio de apartamentos, pero en el que está reflexionando sobre la cratividad. Una obra inolvidable.
lunes, 6 de marzo de 2006
Alan Moore y Rob Liefeld

El Día del Juicio o cómo Alan Moore da la vuelta al Universo Liefeld. No pensaba yo que este tomo del Día del Juicio coeditado por Aleta y Recerca me fuera a gustar tanto. Alan Moore es el más grande de los guionistas que ha dado el medio, sus propuestas siempre son imaginativas y arriesgadas, y así actuó cuando en el año 1997 aterriza en la editorial creada por Liefeld como "guionista de guionistas" para dar coherencia a algo que no tenía ni pies ni cabeza. Liefeld es el paroxismo del superhéroe llevado a su extremo, los músculos hipertrofiados, las posturas imposibles, los dientes apretados, los pechos voluminosos, las caderas femeninas interminables, la violencia cartoon, el Jack Kirby depurado en su quintaesencia salvaje. Todo eso y más representa Liefeld, pero sin historias, sin argumentos, sin nada que contar salvo el reflejo de una imaginería superheroica desbordada y loca.
Alan Moore aceptó el reto de dar coherencia y un gramo de sensatez a aquel universo, y fruto de esa colaboración surgió una de sus obras cumbre, SUPREME o la enésima versión que hizo el barbudo guionista del mito de Superman. En esta colaboración surge otra obra clave del género, que es este Día del Juicio. En este sentido, este cómic está en la misma línea que el SUPREME de Moore, es una vuelta a los orígenes de los superhéroes, a las edades doradas, ya que se deja atrás el pesimismo de obras como Watchmen o Miracleman y el universo superheroico se llena de colores, de personajes vitales, ridículos muchas veces, infantiles en su planteamiento, pero cargados del sentido de la maravilla propia del género. Moore homenajea al superhéroe, revive el perdido sentido de la aventura, inventa nuevos personajes y los devuelve al Universo Liefeld como si siempre hubiesen estado allí. Así, aparecen vaqueros enmascarados del Oeste americano, bárbaros salvajes a lo Conan, un Tarzán de la selva, un trasunto de Solomón Kane o un grupo a lo JSA llamado los Aliados. Todo es válido para dejarnos ese regusto a cómic clásico de toda la vida.
La investigación del asesinato de una superheroína nos retrotrae e Watchmen, pero la investigación se desarrolla en un juicio imposible dentro de la comunidad superheroica, con un método de investigación atípico que desvela quién es el culpable en una ingeniosa trama sobrenatural en la que no faltan las motivaciones sociales y psicológicas que explican el horrible crimen.
En cuanto al dibujo, Liefeld fiel a su exagerado estilo se ve rodeado de muchos colaboradores, dando a la parte gráfica una variedad muy de agradecer. De todas maneras destacaría el capítulo final que sirve a modo de epílogo y que es un homenaje a uno de los más grandes: Gil Kane. Kane se encontraba cercano a su muerte y Alan Moore le rinde un maravilloso tributo en vida, escribiendo una serie de historias fantásticas y con ese regusto a cómic clásico que sirven para que Kane se luzca con un estilo más sobrio y maduro que en sus obras más clásicas. El mismo Gil Kane aparece en el cómic vestido de astronauta y viajando por las corrientes de la imaginación propulsado por los chorros de tinta y dirigiéndose a ese paraíso en el que viven para siempre los más grandes junto con el rey Kirby.
domingo, 5 de marzo de 2006
Topcomic 2006 a 5 de marzo
A primeros de cada mes publicaré un post sobre como va el Topcomic 2006 personal e intransferible de tebeonauta. Comenzamos el mes de marzo, y en mi opinión así van las cosas. Quien quiera ver la evolución del Topcomic sólo tiene que consultar cuando quiera en la columna de la izquierda:




